LOS JARDINES DEL PALACIO DE MARIVENT

¡Ya es oficial! Después de mucho reivindicarlo, los mallorquines y todos los que se desplacen a la capital de Ses Illes podrán entrar a pasear por los jardines del Palacio de Marivent. A partir del próximo 2 de mayo se abrirán al público de manera gratuita durante todo el año, exceptuando 15 días en Semana Santa y del 15 de julio al 15 de septiembre, periodos que suelen coincidir con las estancias reales en Palma.

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Imagen de los jardines del Palau de Marivent. Foto: Promotourist

El espacio verde ocupa una superficie de 9.155 metros cuadrados y destaca por su valor botánico, cultural, histórico y simbólico, constituyendo un magnífico ejemplo de jardín mediterráneo con un total de hasta cuarenta especies vegetales diferentes, la mayoría autóctonas.

La puesta a punto de los Jardines ha incluido la construcción de aseos públicos, acceso para personas con movilidad reducida y la instalación de bancos y papeleras, así como la instalación de señales informativas sobre el lugar y su contenido. Además se han habilitado diferentes caminos que permitirán visitarlos a partir de diferentes recorridos.

Además, a lo largo de toda la extensión se han colocado señales con información sobre las especies vegetales, así como de los diferentes servicios.

Esculturas de Joan Miró

Con motivo de la apertura al público, en los Jardines se ha instalado una exposición artística permanente, formada por doce esculturas de Joan Miró, realizadas en bronce, que quieren dejar constancia del especial vínculo que tuvo el artista con Palma de Mallorca, ciudad en la que contrajo matrimonio con Pilar Juncosa (nacida en Palma en 1904) y en donde residió, de manera intermitente, desde los años 40 del siglo XX hasta su fallecimiento, el día de Navidad de 1983.

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Una de las esculturas de Joan Miró expuestas de manera permanente en los Jardines. Foto: Promotourist

Estas esculturas pueden ser una buena excusa para despertar el interés de los posibles visitantes por acercarse hasta la Fundació Pilar i Joan Miró, uno de los pocos museos que ofrecen la posibilidad de disfrutar de la atmósfera de creación en la que trabajo el artista. La Fundación cuenta con tres edificios singulares, dos de los cuales fueron usados por Miró como talleres de trabajo.

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Otra de las esculturas de Joan Miró. Foto: Promotourist

El Palau de Marivent

El Palau de Marivent ha sido la residencia estival, por excelencia, de la Familia Real española desde que, en 1973, la antigua Diputación Provincial de Palma cedió su uso -no su propiedad- a los todavía príncipes Juan Carlos y Sofia. Está situada en Cala Major, uno de los barrios de Palma de Mallorca, en el Districte de Ponent.

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Vistas panorámicas del torreón del palacio desde el mar. Foto: internet

Ocupa una extensión de 33.000 metros cuadrados de terreno, y una de las principales características del palacio es su situación estratégica, construido sobre una zona rocosa cubierta de pinos, al borde de un acantilado con vistas hacia la Bahía de Palma.

La ceremonia oficial de cesión del uso de la residencia se celebró en el salón principal de Marivent, el sábado 4 de agosto de 1973, por parte del arquitecto José Alcover, presidente de la Diputación Provincial en aquel momento. Buscando en la hemeroteca de la época, se precia que el acto incluyó parlamentos, un aperitivo y un recorrido por el interior del palacio por parte de la princesa Sofia y de las esposas de las autoridades asistentes.

Es obra del arquitecto Guillem Forteza i Pinya, y se construyó entre 1923 y 1925, por encargo del pintor egipcio Ioannes Saridakis, quien la habitó hasta su muerte.

En 1965, tras su fallecimiento, su viuda Ana Marconi la cedió, junto a todo su contenido, a la Diputación Provincial de Baleares para convertirla en un museo dedicado al pintor. Aunque en un principio parecía que así ocurriría, la cuestión es que la Diputación no cumplió con las condiciones de la cesión y, bien al contrario, cedió su uso a la Familia Real, con la consiguiente polémica judicial por parte de los herederos del pintor.

El litigio finalizó en 1986 y obligó a restituir los muebles y el patrimonio artístico a la familia Saridakis. En consecuencia, dado que el palacio quedó vacío, Patrimonio Nacional se encargó de volver a decorar las paredes de la casa con pinturas y esculturas de propiedad pública.

La finca cuenta con el propio Palacio de Marivent, que es el edificio principal, y las villas anexas de Son Vent y Son Ventet, situadas en unos terrenos anexos, cedidos por el Ministerio de Defensa al Govern Balear a principios de los 90.

El edificio principal

El edificio principal tiene aspecto de fortaleza medieval con toques modernistas. Aunque en un principio estuvo abierto al público, tras la cesión a la Familia Real el acceso se cerró.

Cuenta con una superficie de unos 900 metros cuadrados. En la primera planta están los salones y el comedor oficial, junto a varios despachos y los dormitorios de los reyes eméritos, así como los de los invitados. La segunda planta, en su momento, acogió los dormitorios del anterior príncipe de Asturias y de las infantas, que usaron durante su infancia.

El torreón, uno de los elementos característicos del edificio, se construyó a modo de simple ornamento, pero con la llegada de los royals se transformó en un estudio.

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Vista aérea del palacio de Marivent. Foto: Internet

Dicen que uno de los elementos más atractivos del edificio es la terraza que, a modo de gran balcón sobre la bahía, se usa como comedor de verano. A un nivel inferior está la piscina y una escalera de piedra desde la que se puede acceder directamente al mar a través de una plataforma situada entre las rocas.

Junto al palacio hay una masía -que ya existía en el momento de la cesión- destinada al alojamiento de los miembros del servicio, y donde también está la sala de prensa. Posteriormente se construyeron unos apartamentos en primera línea, para que se hospedasen otros funcionarios de la Casa Real.

Son Vent

La villa y los terrenos que la rodean se incorporaron al conjunto de Marivent en el año 1991, cuando la Armada -propietaria de los mismos- se los cedió al actual rey, entonces príncipe de Asturias, para acoger a su futura familia durante el verano.

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Panorámica de Son Vent desde el mar. Foto: Internet

El edificio se encuentra rodeado de unos jardines de palmeras y árboles frutales, con pozo y piscina, y está situado a unos cien metros del propio Palacio de Marivent.

Tiene una superficie de 500 metros, repartidos entre dos plantas y una torre central a modo de buhardilla, que cuenta con ocho habitaciones, una biblioteca, un salón, un comedor, una cocina y tres cuartos de baño. Además de una terraza con porche que rodea la casa, y está encarada hacia el mar.

Son Ventet

Esta otra finca también se anexionó al recinto original para acoger a las familias de las infantas. Cuenta con varias edificaciones, entre las que se encuentran las dos casas que ocupan las infantas con sus respectivas familias. A la infanta Elena se le cedió una antigua residencia de oficiales, y a la Infanta Cristina un antiguo almacén de alimentos, ambas casas de unos 200 metros cuadrados cada una.

En Son Ventet también está la Masia dels Posaders, usada principalmente como casa de invitados, y donde se suelen alojar los familiares de la reina Sofia cuando visitan la isla de Mallorca.

La residencia de la reina Sofia

Es de conocimiento público el aprecio que la reina Sofia siempre ha demostrado hacia el complejo de Marivent. De hecho, dicen, que ha confesado que le recuerda el Palacio de Tatoi, situado a 20 km de Atenas, en donde solía pasar los veranos de su infancia y juventud, mientras pudo vivir en Grecia.

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Imagen de la anterior Familia Real junto a la piscina del Palacio. Foto: Vanitatis

No se descarta que el palacio de Marivent pueda llegar a convertirse en su residencia habitual cuando la reina emérita se encuentre en España, dadas las largas temporadas que ya pasa de por si en ella. De hecho, los actuales reyes siguen usando la residencia de Son Vent a pesar de que el edificio principal está reservado a los monarcas.

El Palacio Real de la Almudaina

A pesar de lo que se cree, y a pesar de haber servido de sede oficial de la corona en más de una ocasión (audiencias a los presidentes del Gobierno y recepciones de mandatarios extranjeros), el Palacio de Marivent está considerado como una residencia de carácter privado. Algo así como el Palacio de la Zarzuela en Madrid.

La residencia oficial es el Palacio Real de la Almudaina, antigua sede de la Capitanía de Baleares. Aunque nunca lo han habitado, es donde suelen celebrar las recepciones oficiales y actos protocolarios, así como la cena anual que los reyes ofrecen a las primera autoridades de la Isla a mediados del mes de agosto. También ha servido de residencia de invitados para diferentes mandatarios internacionales, como los emperadores de Japón o el presidente Bill Clinton.

El palacio está abierto al público, y se puede visitar de manera libre bajo pago de una entrada.