EL POST DE HOY NOS VA A IR DE PERLAS

En el mundo de la joyería, las gemas –también llamadas piedras preciosas– son rocas o minerales que se usan para confeccionar joyas. Pueden ser de origen vegetal o animal, y se dividen entre preciosas o semipreciosas. Entre todas las gemas, las más antiguas del mundo y que más historias y leyendas ha originado a su alrededor, son las perlas.

Gemas semipreciosas de origen animal, que se producen cuando un cuerpo extraño se introduce dentro de un molusco y éste, para protegerse, lo cubre progresivamente con partículas cristalinas y proteínas, que se acabarán transformando en nácar.

Perlas
Collar de perlas de la Casa Chanel

Símbolo de perfección, belleza, distinción y riqueza

Desde que se tiene constancia de su existencia, han sido un elemento relacionado con la perfección y la belleza, además de simbolizar distinción y riqueza.

Se cree que la muestra más antigua que se ha encontrado hasta la fecha data de 5500 aC, concretamente en una antigua tumba de la Península Arábiga. Según la tradición, se usaban como ofrendas y en los ritos funerarios de muchas de las antiguas culturas, por lo que enterraban a los muertos junto a ellas para que los acompañasen en su viaje hacia el más allá y en su posible reencarnación.

Según la mitología griega, eran consideradas como las lágrimas de Afrodita y se creía que atraían el amor, de ahí que en las bodas se rociase el cabello de la novia con polvo de perlas como augurio de un feliz matrimonio.

Perlas
Pendientes de perlas encontrados entre las ruinas de Pompeya

Por el contrario, en la cultura romana, esa relación con las lágrimas hacía que las novias evitasen usarlas ya que representaban llanto e infidelidad durante el matrimonio. Una creencia que se ha heredado en los países de cultura latina. Bien al contrario, su valor económico era muy apreciado, ya que incluso se usaban para pagar impuestos… Como curiosidad –y viajando a 1916-, el propio Cartier pagó la compra de su primera tienda en la Quinta Avenida con dos collares de perlas.

En la Europa medieval se consideraban un símbolo de pureza y humildad, así como un emblema de Cristo y de la Virgen, de ahí que hoy en día se conserven algunos objetos religiosos de la época ricamente adornados con perlas. Muestra, también, de que eran símbolo de poder económico.

Pero fue en el Renacimiento en donde alcanzaron todo su esplendor. Las usan tanto los monarcas, como los nobles. Y los conquistadores las traían entre las riquezas obtenidas en el Nuevo Mundo. También los pintores de la época solían plasmarlas en los retratos de las grandes damas. Catalina de Médicis, María de Médicis, Maria Tudor e Isabel I fueron algunas de las reinas que las lucieron.

En la cultura china se consideraban gotas de rocío atrapadas dentro de las conchas que recogían la luz del alba. De ahí que los médicos las usasen para hacer recuperar la visión a los ciegos, frotándoselas en los ojos.

Y para la cultura hindú, aún hoy en día, siguen siendo un elemento de buena fortuna.

Perlas y más perlas

A diferencia de las gemas preciosas, las perlas no necesitan pulirse para brillar. Tienen el brillo natural de su propia naturaleza.

Perlas
John-John jugando con el collar de perlas de su madre, Jacqueline Kennedy

Las perlas pueden naturales, cultivadas y orgánicas. Evidentemente el valor varía muchísimo de unas a otras, pero queda claro que si alguien quiere lucir una joya con perlas, puede encontrar la que se adapte mejor a su poder adquisitivo.

Hasta finales del siglo XIX todas las perlas con las que se trabajaba en el mundo de la joyería eran perlas naturales. Pero con la llegada del siglo XX se introdujeron nuevas técnicas en su “cultivo” y fabricación que dieron un giro radical, y dejaron de ser un producto exclusivo de las grandes fortunas.

En la actualidad las perlas naturales ya son una pieza de museo, por lo que las piezas de joyería que se fabrican con perlas usan cultivadas u orgánicas. Sin embargo, no se puede negar que siguen transmitiendo la misma belleza y misterio.

Su gran promotora: Coco Chanel

“El objetivo de una joya no es que una mujer parezca más rica, sino que se vea más bella”. Difícil es concebir la imagen de Coco Chanel sin un collar de perlas, desde que las adoptó como un complemento imprescindible en los años 20.

Perlas
Gabrielle Bonheur Chanel (Coco Chanel)

No solo se encargó de romper con todos los tópicos de la moda femenina mantenidos hasta entonces, sino que introdujo toda una serie de elementos que se han hecho míticos e imprescindibles en la elegancia y el estilo de la mujer actual. Uno de ellos fue el uso de perlas como complemento imprescindible y símbolo de sofisticación, ya fuesen verdaderas o falsas.

A pesar de que en la única colección de joyas que diseñó personalmente, la Bijoux de Diamants (1932) no incluyó ninguna pieza que llevase perlas, no ha ocurrido lo mismo en las siguientes colecciones de Chanel. Inevitable no relacionar la marca con pulseras o largos collares de varias ristras de perlas, unidas todas ellas con el emblemático broche dorado de la doble C.

Y siguiendo la estela de Coco Chanel, a lo largo del siglo XX ha habido otras tantas “influencers” que han ayudado a consolidar su uso como un complemento de las más elegantes. Audrey Hepburn, Wallis Simpson, Grace KellyJacqueline Kennedy Onassis o la Reina Madre son algunas de ellas. [Leer más: Si es collar, que sea de perlas por favor].

La reina Ena y las “joyas de pasar”

Llamada la “Coco Chanel de la monarquía”, Victoria Eugenia de Battenberg fue una de las reinas “más innovadoras” de su época en cuanto a la adopción de las nuevas modas en el vestir.

Perlas
Victoria Eugenia de Battenberg

También destacó especialmente por su importante joyero, formado por las piezas que trajo como dote, las que le regaló el rey Alfonso XIII y las que heredó de sus predecesoras en la Casa Real. Entre todas esas joyas, las perlas estuvieron muy presentes.

Dada la procedencia británica de la monarca, donde existe la tradición de que las joyas de la corona pasen de generación en generación, ya en el exilio la reina Ena estableció un codicilio testamentario en 1963 en el que establecía que una parte de las joyas de su propiedad (especificando cuáles) deberían quedar en poder del Jefe de la Casa Real, para que fuesen usadas en exclusividad por las futuras reinas de España y evitar, de esta manera, la dispersión de las mismas entre los herederos.

Esa disposición, que se acabó conociendo con el apelativo de “joyas de pasar“, se ha mantenido hasta la actualidad. [Consultar la relación de joyas en “Las joyas de pasar” de la familia real de España]. En esta relación destacan diferentes piezas donde las perlas son las protagonistas.

Perlas con nombre y apellidos

La Peregrina

Perlas
Maria Tudor con la perla Peregrina

Quizá la perla más mítica y famosa de la historia, aunque con más leyenda que verdad a sus espaldas.

Existen diferentes versiones sobre su origen, aunque se le da cierta veracidad a que fue propiedad de Isabel de Portugal, madre de Felipe II, quien se la entregó a María Tudor  tras contraer matrimonio. Se cree que es la perla que luce la reina en el retrato que le hizo Antonio Moro en 1554. La perla regresaría a Castilla tras el fallecimiento de la monarca y la usarían diferentes miembros de la Familia Real.

Dicen que la robó José Bonaparte y se la llevó a Francia, desde donde pasó por manos francesas, inglesas y americanas. Su última propietaria famosa fue la actriz Elizabeth Taylor, a quien se la regaló Richard Burton por su cumpleaños. No obstante, se especula que ni se trataba de la misma perla, sino de una similar.

Coincidiendo con la subasta, la propia Casa Real Española -en el exilio- confirmó que “La Peregrina” seguía en su poder tras volver a recuperar Alfonso XIII en 1906. Afirmación que ratificaría el que la reina Sofia luciese una perla similar en diferentes ocasiones. No obstante, se da por cierto que no se trata de la misma.

El collar de Marilyn Monroe

Perlas
Collar de Perlas Mikimoto de Marilyn Monroe

A pesar de que a la mítica Marilyn Monroe siempre se la ha relacionado con los diamantes, la verdad es que fue un collar de perlas de Akoya, de la firma Mikimoto, la joya más preciada por la actriz, junto a su anillo de bodas. Un regalo que le hizo Joe DiMaggio durante su luna de miel en Japón. Compuesto por 39 perlas, la actriz lo convirtió en un complemento con estilo y elegante.

En la actualidad el collar vuelve a ser propiedad de la empresa que lo creó, la Mikimoto (América) Co. Ltd., quien lo suele exponer al público de manera permanente, todavía dentro de su caja original.

La joven de la Perla

Perlas
La joven de la perla

Ya hemos comentado el existo que tuvieron las perlas durante el Renacimiento y en los retratos de las damas. De hecho la misma Coco Chanel llegó a confesar que la belleza de los retratos de damas luciendo collares de perlas del pintor Veronese fueron su inspiración para usarlas. Pero es justamente en el Barroco cuando se pintó el retrato que más fama ha alcanzado.

Como no podía ser de otra forma el mismo título lo define: La joven de la perla (“Et meisje met de Parel”). También conocida como la “Mona lisa holandesa”, obra de Vermeer de Delft.

Dicen los expertos que la mirada de la joven centra la esencia del retrato, pero la verdadera protagonista del mismo es la perla que lleva. Un elemento que, mirándolo con atención, parece querer reflejar el escenario al que se dirige la mirada de la muchacha.

En las Casas Reales

Y no podíamos finalizar este relato sobre el mundo de las perlas sin darnos un paseo por donde encontramos más de ellas. ¿Y dónde puede ser? Pues en los joyeros de las Casas Reales. Y para ello nos hemos decantado por las diademas, como las piezas de joyería de mayor belleza y valor.

De ahí que hayamos hecho un repaso –a través del blog Mis Joyas Reales– de las diademas más conocidas de las actuales reinas y reinas consortes europeas para investigar cuáles tienen a las perlas como su elemento más destacado. [Más información en “Las perlas, infaltables en un joyero real”]

A excepción de las Casas Reales de Suecia, Bélgica y la Casa Principesca de Liechtenstein, donde no hemos encontrado ninguna, todas las otras tienen como mínimo una. Con la sorpresa de que es la Casa Real Española la que encabeza la lista, ya que tiene hasta cuatro.

Perlas
Las cuatro diademas de la Casa Real Española en las que las perlas forman parte de sus piezas

España
Diadema Cartier, Diadema Mellerio, Diadema Rusa y Diadema Princesa.

Dinamarca
Diadema Orange Nassau y Diadema de la Princesa María.

Países Bajos
Diadema de la Reina Ana, Diadema de Margaritas y Diadema de Wurttenberg.

Luxemburgo
Diadema enrejada de Chaumet.

Principado de Mónaco
Diadema de la Princesa Carlota.

Noruega
Diadema de la Cebada y Diadema de la Reina Maud.

Reino Unido
Diadema Vladimir y Diadema Cambridge.

La Cambridge Lover´s Knot Tiara

Por su trascendencia, su simbolismo y su belleza -dentro de la historia reciente de las Casas Reales- dedicamos un apartado final a la Diadema Cambridge de la Casa Real Británica, conocida como Cambridge Lover’s Knot Tiara, una de las diademas con perlas más bonitas a nuestro parecer.

Perlas
La diadema Cambridge de la Casa Real Británica

Fabricada en 1913 por la joyería Garrard para la reina Maria del Reino Unido, se creó a partir de una anterior, propiedad de la princesa Augusta de Hesse-Kassel (abuela materna de la reina) y que fue duquesa de Cambridge por matrimonio. De ahí el nombre de la diadema.

La diadema pasó de la reina Maria a su nieta la reina Elizabeth II, y ésta se la regaló a su nuera Diana Spencer (futura princesa de Gales) como regalo de bodas. Tras el divorcio, la princesa Diana la devolvió a la corona, después de haberla lucido en numerosas ocasiones.

Perlas
La diadema Cambridge original (izquierda) y una vez transformada (derecha)

Desde que el príncipe Guillermo se casó con Kate Middelton, y ambos se convirtieron en duques de Cambridge, se había venido especulando cuándo se vería lucir esa diadema a la nueva princesa. O si, por el contrario, no se volvería a lucir públicamente, dada su identificación con Diana de Gales.

Finalmente se acabaron las especulaciones. Y tras lucir la Diadema Halo en su boda y la Diadema Flor de Loto en sus dos primeras cenas de gala, en 2015 y 2016 fue la Diadema Cambridge en la cabeza de la duquesa la protagonista indiscutible en la recepción al Cuerpo Diplomático del Palacio de Buckingham. Una diadema que además, podemos afirmar que: “¡Queda de perlas!”

Perlas
Collage de fotografías oficiales en las que la princesa de Gales posó luciendo la Diadema Cambridge
Perlas
La duquesa de Cambridge con la diadema que lleva el mismo nombre del ducado

Fuente información e imágenes: Internet bajo la búsqueda #perlas #peals