LAS CEREMONIAS DE “CORONACIÓN” EN EL SIGLO XXI

Desde que la reina Beatrix anunció su abdicación en el príncipe heredero Guillermo de Orange solo hemos estado leyendo la palabra coronación en la mayoría de artículos periodísticos o reportajes televisivos que se han ido emitiendo hasta el momento, con relación a la ceremonia que se celebrará el próximo día 30 de abril, en Ámsterdam.

En el mundo del protocolo es necesario utilizar correctamente los términos para referirse a un determinado acto, de manera que evitemos equívocos o interpretaciones erróneas. Evidentemente para ello, lo mejor es estar bien informados y tener las ideas claras, por lo que os invitamos a hacer un breve repaso al origen de las ceremonias de coronación, hacia qué han derivado y a su situación actual en la Europa contemporánea.

Oficialmente, entre las actuales monarquías europeas reinantes la única ceremonia de coronación “como tal” que se conserva es la de los monarcas del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El resto de monarquías, hace más o menos tiempo, ya han optado por simplificar el ceremonial y cambiar el término por el de investidura o proclamación. Al fin y al cabo, en el momento en que un rey asciende al trono asume su cargo como jefe de estado y, en consecuencia, el deber de jurar el cumplimento de la Constitución y de las leyes, tal y como haría cualquier presidente de república, a pesar de que el cargo lo obtenga por vía hereditaria y no electiva, cosa que hoy no toda discutir.

Aunque en la historia antigua europea ya había existido el concepto de rey como gobernante, es en el Medievo cuando la figura del monarca se sacraliza y se le otorga concepto de divinidad, por lo que pasan a ser nombrados reyes “por la gracia de Dios”.

A partir de ese momento, es cuando adquiere mucha importancia la ceremonia de la coronación, acto en el que al nuevo rey se le imponen las insignias reales, en un lugar sagrado, para escenificar el momento de la sacralización de su figura. El origen histórico de la ceremonia se le atribuye a los visigodos, que establecieron la costumbre de coronar a sus reyes, y que dieron lugar a que la costumbre se extendiese posteriormente por el resto de Europa.

Coronación
Coronación de Carlomagno como emperador por el papa Leon III

Las insignias

También es, a partir de ese momento, cuando las insignias reales alcanzan un especial simbolismo y se empiezan a usar durante las ceremonias de coronación.

Coronación
Ceremonia de Coronación del último Zar de Rusia, Nicolás II
  • El elemento más destacado de las insignias es la corona en sí. Es el símbolo de la realeza por excelencia y representa un regalo directo de la divinidad; su imposición simboliza el momento en que el monarca “es rey por la gracia de Dios”.
  • El cetro simboliza el mando.
  • El orbe que representa la cristiandad.
  • La espada es el símbolo de la impartición de la justicia por voluntad de Dios, es decir, el poder sobre la vida o la muerte.
  • Y, por último, la capa de armiño y el anillo que establecen un paralelismo a las vestiduras eclesiásticas y a la unión con Dios.

Otras insignias reales son el trono, lugar de uso exclusivo del monarca que marca diferencias con sus súbditos y que habitualmente se coloca en un lugar destacado y elevado, el escudo de armas como insignia personal del rey, y el palio o dosel, que a partir del siglo XV se empezó a utilizar también para ensalzar el carácter divino del monarca al que cubría.

Un hecho curioso es que la ceremonia de coronación debía coincidir con un día resplandeciente y soleado, ya que el sol era considerado un elemento que simbolizaba el poder divino. Entre otros actos que acompañaban al propio de la coronación estaba el juramento de fidelidad de los nobles y un besamanos.

Actualmente las tradiciones y la sociedad, en general, se han vuelto mucho más prácticas, por lo que “las coronaciones”, sin dejar de seguir envueltas en un riguroso protocolo, se han convertido en simples actos de “toma de posesión o investidura”, donde el acto principal es el juramento de Constitución por parte del nuevo monarca, tal y como ya hemos comentado.

Los “coronaciones” del siglo XX y XXI

En base al orden cronológico de su ascenso al trono, ésta es la relación de los actuales monarcas europeos, indicando la Casa Real a la que pertenecen, y una breve mención a la ceremonia que se celebró para la oficialización de su reinado.

Reino Unido

Coronación
Coronación de Isabel II como reina

Su Graciosa Majestad la Reina Elizabeth II del Reino Unido de la Gran Bretaña y de Irlanda del Norte, actual jefe de la Casa Real de Windsor, ascendió al trono en 1952 y está considera la decana de los monarcas europeos.

La británica es la única monarquía europea reinante que aún conserva la ceremonia de coronación tal y como se ha venido celebrando a lo largo de su historia, desde el siglo VIII; de ahí su gran ceremonial y simbolismo. Se celebró en la Abadía de Westminster de Londres, y estuvo presidida por el arzobispo de Canterbury.

Durante la ceremonia se impusieron al monarca las siguientes insignias reales: la corona de San Eduardo, la corona de estado imperial, las espuelas, el orbe, el anillo, el cetro de la paloma y el cetro de la cruz, la espada de la justicia espiritual, la espada de la justicia temporal, la espada de la misericordia, la espada de estado y el trono de San Eduardo donde toma asiento.

Actualmente, se mantiene la incógnita si se seguirá celebrando tal cual en un futuro, o se optará por actualizar y simplificar el ceremonial.

Dinamarca

Coronación
Proclamación de Margarita como reina de Dinamarca

Su Majestad la reina Margarita de Dinamarca, jefe de la rama danesa de la Casa Real de Glüksburg, ascendió al trono en 1972. La ceremonia de coronación fue suprimida en la constitución de 1849 y, desde entonces, se celebraba un acto de aclamación popular en el balcón principal del Palacio de Amalienborg.

El primer ministro fue el encargado de anunciar públicamente al pueblo la ascensión al trono de la nueva monarca que, a continuación, fue aclamada por toda la multitud congregada frente al palacio, exclamando nueve veces “hurrah”. En ese momento es cuando la nueva monarca leyó su discurso de investidura, consensuado previamente con el gobierno. En Dinamarca, la corona real solo se usa durante la celebración del castrum doloris del monarca, y se coloca sobre el féretro.

Suecia

Coronación
Investidura de Carlos XVI Gustavo como rey de Suecia

Su Majestad el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, jefe de la Casa Real de Bernadotte, ascendió al trono en 1973. En 1873 fue la última vez que se celebró una ceremonia de coronación en ese país, y desde entonces la constitución ha dejado de contemplar el supuesto.

En consecuencia, el ceremonial de ascenso al trono se lleva a cabo mediante una simple ceremonia de investidura en el salón de estado del Palacio Real de Estocolmo, donde el monarca jura la Constitución. La corona, el cetro, el orbe y la llave se colocan en un lugar destacado para significar la importancia del evento; el trono se cubre con la capa de armiño. Hasta el reinado del anterior monarca,se usó el título de Por la Gracia de Dios, Rey de los suecos, los godos y los vándalos, pero el actual lo sustituyó por el título simple de Rey de los suecos. Tras el juramento, el nuevo monarca procedió a leer su discurso de inauguración.

Países Bajos

Coronación
Investidura de Beatrix de los Países Bajos como reina
Croronación
Entronización del rey Guillermo, tras la abdicación de la reina Beatrix (actualización 20/02/2017)

Su Majestad la Reina Beatrix I, jefe de la Casa Real de Orange-Nassau, ascendió al trono en 1980 y ocupará el cargo hasta que se oficialice su abdicación el próximo día 30 de marzo. Los monarcas neerlandeses son investidos (instalados) como jefes de estado desde 1815, en una ceremonía secular que se celebra en la Nieuwe Kerk de Ámsterdam. Durante la ceremonia, la corona, el cetro y el orbe se colocan en una mesa auxiliar, junto a la espada de estado, el estandarte nacional y una copia de la Constitución.

Liechtenstein

Coronación
Investidura del príncipe Hans-Adam
Coronación
Traspasó de responsabilidad de gobierno al príncipe heredero Alois,

Su Alteza Serenísima el Príncipe Hans-Adam II, actual jefe de la Casa principesca de Liechtenstein, ascendió al trono en 1989 tras la abdicación de su padre, y en 2004 traspasó la responsabilidad de tomar las decisiones de gobierno diarias a su hijo, el príncipe heredero Alois, para empezar a preparar la transición de poder, aunque hasta el momento no ha habido una abdicación oficial y continua siendo el jefe de estado.

En Liechtenstein no se celebra ni ceremonia de coronación, ni de entronización. La corona se conoce con el nombre de sombrero ducal, elaborada con diamantes, perlas y rubíes, aunque debido a que la residencia oficial de los príncipes de Liechtenstein a lo largo de la historia fue la ciudad de Viena, la corona nunca llegó a estar en el país y se perdió. Actualmente se conserva una réplica en el museo nacional del país.

Respecto al programa de actos celebrados para oficializar la llegada al poder del actual príncipe, se inició con una misa en la catedral de Vaduz, oficiada por el arzobispo de una diócesis suiza próxima al principado. A continuación, se realizó una sencilla ceremonia de traspaso de poderes entre el príncipe y su padre en el comedor del Castillo, propiedad de los monarcas, finalizando el programa con una discreta recepción a las autoridades del país.

Noruega

Coronación
Entronización del rey Harald de Noruega

Su Majestad el rey Harald V de Noruega, jefe de la rama noruega de la Casa Real de Glücksburg, ascendió al trono en 1991. La ceremonia de coronación fue abolida en 1908 por una ley del Parlamento, ya que se consideraba contraria al espíritu democrático de la nación. Por lo tanto, la formalización del acceso al trono del monarca se lleva a cabo mediante el juramento de la Constitución frente al Consejo de Estado y al Parlamento.

Por expreso deseo del anterior monarca, el rey Olav V, en 1957 se complementó la ceremonia secular con una ceremonia religiosa de consagración y bendición (signing til kongsgjerning), que se celebró en la catedral luterana de Nidaros, situada en la población de Trondheim, donde se habían coronado a los reyes noruegos hasta 1814, con las coronas del rey y de la reina colocadas frente al altar.

Bélgica

Coronación
Investidura de Alberto II como rey de los belgas
Coronación
Investidura del rey Felipe tras la abdicación del rey Alberto II. (Actualización 20/02/2017)

Su Majestad el Rey Alberto II de Bélgica, jefe de la rama belga de la Casa Real de Saxe-Cobourg-Gotha, ascendió al trono en 1993. En Bélgica tampoco existe ceremonia de coronación. El día del ascenso al trono, el nuevo monarca jura la Constitución en el Parlamento, con la presencia de representantes de la iglesia católica. Como curiosidad, debe jurar mantener la integridad territorial del país. No existe ninguna corona real como tal; solo existe como emblema heráldico.

Luxemburgo

Coronación
Investidura del gran duque Henri II

Su Alteza el Gran Duque Henri de Luxemburgo, jefe de la Casa Real de Luxembourg-Nassau, ascendió al trono en el año 2000, tras la abdicación de su padre. No hay ceremonia de coronación y el nuevo monarca debe oficializar su ascenso al trono mediante el juramento de lealtad al estado constitucional en la Cámara de los Diputados. A continuación, y debido a la tradición religiosa de la monarquía luxemburguesa, se celebra una misa en la Catedral de Notre-Dame de Luxemburgo. Curiosamente, aunque en el escudo de armas aparece una corona gran ducal, en la realidad no existe ni corona, ni ningún otro tipo de insignia real.

Mónaco

Coronación
Investidura de Alberto II como príncipe soberano de Mónaco

Su Alteza Serenísima el Príncipe Albert II de Mónaco es el jefe de la Casa de Grimaldi, y ascendió al trono en 2005. Hasta el momento, es la última ceremonia de investidura de un monarca celebrada en Europa. La ceremonia no incluye una coronación como tal, ya que el principado no posee ninguna insignia real, y se divide en dos actos. El primero se celebra en el salón del trono del Palacio de los Grimaldi, en donde el nuevo príncipe presta juramento a la Constitución, y recibe el juramento de fidelidad de las principales autoridades y altos funcionarios de las instituciones del Estado. El segundo consiste en un oficio religioso, en la Catedral de San Nicolás, donde el nuevo soberano recibe la bendición por el enviado del Vaticano en una misa solemne Te Deum.

España

Coronación
Investidura de Juan Carlos I como rey en el Congreso de los Diputados
Coronación
Saludo desde el balcón del Palacio Real tras la misa de investidura

Aunque nos saltamos el orden cronológico, hemos dejado para último lugar el reino de España. Su Majestad el Rey Juan Carlos I es el jefe de la Casa Real de Borbón, y ascendió al trono en 1975.

Desde la Edad Moderna, todos los reyes de la monarquía hispánica han recibido la dignidad real por proclamación, no por coronación.

El acto de proclamación incluye dos ceremonias: la de proclamación en sí, que se celebró en el Palacio de las Cortes Generales, y una Misa de Espíritu Santo (a modo de unción) en la Iglesia de San Jerónimo el Real.

El artículo 61º de la Constitución Española dice que: “El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas”.

Respecto a las insignias reales, desde época de Isabel II las joyas que han presidido las juras en las Cortes de los soberanos han sido la corona, el cetro y la cruz de plata, que se colocan sobre un almohadón carmesí, pero no se le imponen al nuevo rey. La corona real española se conoce como la Corona Tumular de los Reyes de España, y fue ordenada confeccionar por el rey Carlos III. Es de plata sobredorada y luce seis florones con motivos heráldicos que representan los reinos de la monarquía hispánica. La última vez que fue vista públicamente fue durante el entierro de los restos del rey Alfonso XIII, tras ser repatriados desde Italia en 1980, que se colocó sobre la cabeza del féretro durante la ceremonia religiosa que se celebró en el Monasterio del Escorial.

Anteriormente, en época medieval, cada uno de los reinos cristianos tuvo diferentes ceremonias de coronación, proclamación o de jura al comienzo de los reinados. Una ceremonia curiosa era la del Reino de Navarra y de los territorios vascos, en la que el monarca era alzado sobre un escudo.

Coronación
Investidura de Felipe VI como rey de España (Actualización 20/02/2017)

En resumen, como hemos podido comprobar las ceremonias de coronación ya son cosa del pasado en la mayoría de los países europeos, a excepción del Reino Unido. Ahora nos queda la tarea de estar atentos, observar y comentar pormenorizadamente el programa de actos que se llevará a cabo el próximo 30 de marzo en Ámsterdam, y constatar si nos sorprenderán con alguna innovación inesperada.

Para saber más:
Noble y Real: Coronación y entronización

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