LOS GUANTES, ESA PRENDA VINTAGE

Con motivo de la ceremonia de entrega de los premios BAFTA en Londres, la reina Elizabeth y la duquesa de Cambridge ofrecieron una recepción en el palacio de Buckingham a buena parte de las estrellas asistentes. Uno de los momentos que más ha llamado la atención es el momento en que la reina saluda a los asistentes, en el que se le vio lucir unos guantes negros como complemento al atuendo de cóctel que vestía, que se quitó cuando llegó el momento del catering.

Aunque sorprenda ver saludar con unos guantes de etiqueta puestos, no es incorrecto, y la reina Elizabeth es una experta en ello.

Guantes
La reina Elizabeth II a la llegada de la entrega de los premios Bafta
Guantes
La reina Elizabeth II, ya sin guantes, durante el cóctel del evento

Etiqueta y simbolismo

Actualmente los guantes han perdido parte de la etiqueta y el simbolismo (relacionado con el poder de las manos) de que gozaban siglos atrás, para centrarse en lo que realmente son “una prenda de protección”. No obstante, siempre es bueno recordar algunas pautas sobre cómo usarlos correctamente en determinadas ocasiones, y que derivan de las normas sociales que se establecieron durante el siglo XIX y principios del XX, cuando ninguna persona de buena educación salía a la calle sin guantes.

El origen de los guantes parte de una leyenda griega que gira alrededor de la figura de la diosa Afrodita, pero la verdad es que existe documentación histórica sobre el uso de este tipo de prendas (o similares) por etruscos y persas, y en Egipto se menciona entre los atributos del faraón. También se usaban entre los pueblos bárbaros del norte de Europa, supuestamente para protegerse de las bajas temperaturas.

Con el paso de los años, ya entrada la Edad Media, los guantes se convirtieron en un artículo de lujo y distintivo de casta, que derivó en un símbolo de ennoblecimiento que se usaba en las investiduras feudales, y como ornamento litúrgico que se entregaba en la consagración de los nuevos obispos, y que éstos solían usar en las liturgias solemnes, desde el inicio hasta el momento del ofertorio. Estaban elaborados con telas preciosas y bordados en oro, con símbolos relacionados con el culto y el monograma del obispo.

Guantes
Exposición de guantes antiguos

Con relación a su simbolismo, y dentro de la clase noble, entregar un guante a alguien equivalía a confiarle una misión; quitarse los guantes y tender la mano era una muestra de confianza, ya que una mano desnuda representaba ir desarmado; y lanzar un guante equivalía a un reto o a un desafío.

La etiqueta no permitía que una persona tuviese las manos enguantadas en presencia de un superior, así como tampoco permitía el uso de guantes por parte de las damas. No obstante, en este segundo caso, una vez empezaron a usarlos, su fabricación se convirtió en todo un arte, engalanándolos con botones, encajes, perlas y piedras preciosas. Incluso llegaron a fabricarse guantes perfumados con aceites aromáticos, que estuvieron de moda durante muchos años.

Tres largos de medida

En la cultura occidental, y dentro de la etiqueta formal femenina, existen guantes en tres largos: los guantes de muñeca, los guantes de codo y los guantes de noche o de ópera, que suelen llegar a los bíceps o pueden cubrir todo el brazo. Los guantes por encima del codo se han llevado desde el siglo XVIII, mientras que los otros dos tipos ya se usaban desde el siglo anterior.

Guantes
Guantes de muñeca. Foto: NICK BRIGGS
Guantes
Guantes de codo
Guantes
Guantes de noche o de ópera

Una de las épocas en que los guantes a la altura del codo fueron más populares fue la época de la Regencia Inglesa (entre 1800 y 1825), y aunque perdieron fama a lo largo de la primera parte de la Época Victoriana (1830-1870), volvieron a recuperarla a finales de siglo XIX y principios del XX, hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. Se usaban tanto de día como de noche, e incluso se llegaron a incluir como complemento de los trajes de baño de la época. Ya a mediados del siglo XX (entre la década de los 1940 y principios de 1960) los guantes se usaron para darle un toque de sofisticación a los trajes y vestidos, y se convirtieron en complementos imprescindibles en diseños de alta costura.

Guantes
Los guantes en la época de la Regencia
Guantes
Los guantes en la época Eduardina, previa a la I Guerra Mundial
Guantes
Los guantes en la Alta Costura (años 40 y 50)

Aunque en la actualidad se suelen seguir usando para darle un toque chic a los trajes de gala, son más populares como accesorios de vestidos de novia y de debutantes, y prácticamente imprescindibles en bailes como el que anualmente se celebra en la Ópera de Viena.

En la cultura popular

Dentro de la cultura popular, siempre se han relacionado con los atuendos de las bailarinas de Cancán y de las artistas del Burlesque, además de consagrarse en el mundo del cine a través de dos escenas míticas, como son las que nos dejaron Rita Hayworth en Gilda (1946) y Marilyn Monroe en Los caballeros las prefieren rubias (1953).

Guantes
Rita Hayworth como Gilda

En la cultura asiática

En la cultura asiática, especialmente en Japón, también es habitual el uso de guantes entre las damas como complemento de etiqueta, tal y como estamos acostumbrados a ver por parte de los miembros femeninos de la familia real. No obstante, sorprende que en algunas ocasiones aparezcan sujetándolos, en lugar de llevarlos puestos como indica la norma, pero desconocemos si existe algún motivo cultural que nos dé una explicación.

Guantes
La familia imperial de gala y con guantes de ópera
Guantes
Guantes como complemento etiqueta de día

A modo de curiosidad, mencionar la costumbre de usar guantes largos durante el verano, a modo de protección solar, ya que la piel blanca es signo de belleza y alto estatus social.

Guantes
Guantes a modo de protección solar

Normas de etiqueta

Pero después de este repaso histórico, os preguntareis: ¿Existen actualmente algunas normas de etiqueta sobre cómo usar de los guantes? Pues sí, algunas que vamos a comentar ilustrándolas con imágenes.

Guantes
Las normas de etiqueta establecen que si se usan guantes, se deben
llevar puestos ambos, y se debe salir a la calle con ellos ya
puestos. Imagen= Incorrecto.
Guantes
Si se saluda, personal o públicamente, no se deben quitar jamás los guantes. Imagen= Correcto.
Guantes
Si nos invitan a una reunión en la que se va a servir algún tipo de
aperitivo o cóctel, ya sea en el exterior o en el interior, o vamos a un restaurante, hay que quitarse los guantes nada más entrar por la puerta, para evitar que lo tengamos que hacer cuando nos ofrezcan algo, ya que entonces sí que estaríamos cometiendo una falta de etiqueta. Imagen= Correcto.
Guantes
Comer o beber algo con guantes es totalmente
incorrecto. Lo normal es guardarlos en el bolso. Imagen= Incorrecto.
Nunca debemos manipular una servilleta con guantes. Imagen= Correcto.
Nunca debemos manipular una servilleta con guantes. Imagen= Correcto.

Tras finalizar la comida y asearse las manos, se recomienda volver a ponerse ambos guantes y llevarlos durante el resto de la noche.

Una de las mujeres que crearon todo un estilo en su época fue la princesa Diana de Gales, a la que sorprendentemente solo se le vio usar guantes de ópera en un para de ocasiones. Una de las más recordadas fue durante la cena de gala a la que asistió en la Casa Blanca, donde se le vio lucirlos durante los posados oficiales, pero que tras la cena desaparecieron.

Guantes
Visita oficial de los príncipes de Gales a los EEUU. Foto oficial previa a la cena de gala
Guantes
Baile posterior a la cena de gala

De acuerdo con una norma de estilo, más que de etiqueta, para finalizar recordar que los guantes se deben combinar correctamente con el bolso y los zapatos.

Fotos: Internet

Para saber más:
The Gloved One
Glove etiquette
Guantes. Toque sensual

Warning: A non-numeric value encountered in /customers/3/6/4/gabinetedeprotocolo.com/httpd.www/wp-content/themes/Newspaper/includes/wp_booster/td_block.php on line 326