UNA INUSUAL CEREMONIA DE ENTREGA DE CARTAS CREDENCIALES

La ceremonia de entrega de las Cartas Credenciales es, sin lugar a dudas, el acto más ceremonioso y emblemático dentro del Protocolo Diplomático. Muy por encima de la recepción al Cuerpo Diplomático que el jefe de Estado suele ofrecer una vez al año.

Se define como una “Ceremonia majestuosa y digna, en la que el nuevo embajador entrega sus Cartas Credenciales al jefe del Estado«. Desde la reinstauración de la monarquía española, el lugar habitual para celebrar la ceremonia ha sido el Palacio Real de Madrid, concretamente la Cámara Oficial, también conocida como Cámara del Nuncio.

Cartas credenciales
Cámara del Nuncio del Palacio Real de Madrid

Pero hoy, y de manera inusual debido a la salud del rey D. Juan Carlos, el ceremonial se ha trasladado a la residencia privada del monarca, el Palacio de la Zarzuela, donde se ha celebrado una ceremonia “exprés” (tal y como la han calificado los medios de comunicación), en la que se ha intentado mantener parte del orden tradicional del acto, pero limitando el ceremonial.

Las Cartas Credenciales

Según la definición jurídica las Cartas Credenciales son un documento que el jefe del Estado acreditante dirige al jefe del Estado receptor, comunicándole oficialmente el nombramiento de determinada persona como embajador ante él, quien previamente ha obtenido el placet o agrément. Es decir, y usando un lenguaje más común, es la carta de presentación que acredita a la persona que la lleva (el embajador), que la envía un jefe de Estado y que la recibe otro jefe de Estado.

El ceremonial que se sigue es tal, que incluso influye en el lenguaje que se utiliza en su redacción, que continúa utilizando expresiones de finales del siglo XVI. Por ejemplo, entre jefes de Estado que no son monarcas se usa el término “grande y buen amigo”; entre dos monarcas el de “querido hermano”, y entre dos monarcas a los que les unen lazos familiares el de “querido hermano y primo”.

Y nos preguntaremos ¿por qué las Cartas Credenciales se mencionan siempre en plural? Pues porque, generalmente, son dos. La Carta Credencial propiamente dicha, que presenta y acredita al nuevo embajador, y la Carta de Llamada o Lettre d’Appel, en la que se comunica al jefe del Estado receptor el cese del anterior embajador. En la práctica pueden formar parte de una misma carta, dividida en dos partes. La primera puede comunicar e informar del cese del anterior embajador, y la segunda parte puede presentar y acreditar al nuevo diplomático.

Ceremonia de presentación de Cartas Credenciales

Centrándonos en la propia ceremonia de presentación de Cartas Credenciales, tanto el programa como el ritual que se sigue en su desarrollo son similares en la mayoría de los países con algunos matices, dependiendo del ceremonial y la etiqueta de cada lugar.

Cartas credenciales
Entrega de cartas credenciales al presidente de Sri Lanka

En el caso del Estado español, el ceremonial sigue siendo uno de los más vistosos y protocolarios…

De manera general, el esquema que se sigue comienza con la llegada del nuevo embajador al estado receptor, y con una visita al Ministerio de Asuntos Exteriores, en donde hace entrega de las Copias de Estilo (reproducción de sus Cartas Credenciales) y se concreta la fecha y la hora en que se celebrará la ceremonia oficial. Habitualmente, y a efectos prácticos, en una misma jornada se suele proceder a agrupar la entrega de las Cartas Credenciales de varios embajadores.

Una vez llega el día designado, el programa de los actos se inicia en la residencia del nuevo embajador, a donde acude un representante del Departamento de Protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores para recogerlo y acompañarlo, en coche oficial, al lugar en el que de inicio el ceremonial, que puede variar de país en país. En el caso español, ese lugar es el Palacio de Santa Cruz, sede oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. El traslado se suele realizar mediante una reducida caravana de vehículos, entre los que se encuentra un vehículo oficial del parque móvil ministerial, adornado con la bandera oficial del país acreditante, en el que viaja el nuevo embajador ocupando el asiento derecho de la parte posterior, o mediante carruajes de época.

A su llegada al lugar donde se realizará la ceremonia, el embajador y su séquito es recibido por el jefe de Protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores y el introductor de Embajadores, y es acompañado a la sala de espera contigua al salón en el que se celebrará el acto oficial.

Cartas credenciales
Esquema sobre plano de la ceremonia en el Palacio Real de Madrid

El acto de entrega de las Cartas Credenciales, propiamente dicho está presidido por el jefe del Estado receptor, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, el introductor de Embajadores y el jefe de Protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Tras ser anunciado por el introductor de Embajadores, el embajador entra en el salón principal acompañado de su sequito (como máximo cuatro miembros de la delegación diplomática) y se aproxima hacia el jefe de Estado.

Realiza una leve inclinación de cabeza y, a continuación, pronuncia en el idioma oficial acordado la fórmula tradicional: «Majestad o Excelencia, tengo el honor de hacerle entrega de las Cartas Credenciales que me acreditan como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de ‘Estado acreditante’ en ‘Estado receptor’ ”.

El jefe de Estado le da la mano y el embajador le entrega el sobre que contiene las Cartas Credenciales, que inmediatamente recogen de las manos del jefe del Estado y depositan en una mesita auxiliar. El embajador, tras pedir permiso, presenta a los miembros de su séquito.

En algunos países, a continuación el embajador acompaña al jefe del Estado a una sala anexa para mantener una breve conversación. Tras finalizar la ceremonia, el embajador junto a sus acompañantes, es despedido a pie de coche, y regresa a su residencia en coche oficial.

Cartas credenciales
Ceremonia de entrega de Cartas Credenciales en Buckingham Palace

Origen de la ceremonia

El origen de la ceremonia que se celebra en España data del reinado de Felipe III, y el ceremonial ha permanecido prácticamente igual hasta nuestros días. Hasta 1931, existía la tradición de que el nuevo embajador junto a su consorte completasen el ceremonial con una visita de cortesía a la reina y a los infantes, aunque esa práctica fue eliminada tras la proclamación de la II República.

Ceremonial en el estado español

En el ceremonial que se lleva a cabo en el estado español, para el traslado entre el Palacio de Santa Cruz y el Palacio Real se utilizan dos berlinas de gala (para los embajadores) y dos berlinas coupé (para el séquito de cada embajada), todas ellas de origen francés, que se van intercalando en el traslado de los embajadores que presentan sus cartas en una misma jornada (habitualmente seis). En la primera berlina viajan el primero, el tercero y el quinto embajador; y en la segunda, el segundo, el cuarto y el sexto embajador.

El cortejo va acompañado por miembros de la Guardia Real a caballo, y recorre la Plaza Mayor y la Calle Mayor hasta llegar al Patio de Armas del Palacio Real, en donde el embajador y sus acompañantes descienden para ascender hacia el palacio.

 

 

Una ceremonia inusual por temas de salud

En la inusual ceremonia que se ha celebrado en el Palacio de la Zarzuela, se ha procedido a simplificar el acto, realizando una ceremonia conjunta en la que los embajadores han ido entregado sus credenciales, uno tras otro y de manera continuada. Los dieciséis embajadores han permanecido en la sala, ocupando unas sillas que se han dispuesto en forma de círculo frente al monarca, hasta finalizar la entrega de todas las credenciales, momento en que el Rey ha mantenido una breve charla con todos ellos.

A diferencia de lo habitual, el Rey y los embajadores han vestido traje oscuro en lugar de traje diplomático de gala o frac con condecoraciones, casi obligatorio en un acto de tal ceremonial. Los embajadores de los países africanos han mantenido la costumbre de vestir el traje nacional, tal y como les permite el protocolo.

Cartas credenciales
La ceremonia de entrega de Cartas Credenciales en el Palacio de la Zarzuela

Dos curiosidades

Y para finalizar, dos breves apuntes para completar el post. Recordar que en las Organizaciones Internacionales (como Naciones Unidas o la Unión Europea) también se celebra un acto de entrega de Cartas Credenciales por parte los representantes permanentes, pero que, de acuerdo al protocolo práctico que aplican, prima la sencillez y el ceremonial queda reducido a la mínima expresión.

Y comentar que una de las ceremonias de entrega de Cartas Credenciales más curiosas es la que se celebra en el Principat d’Andorra, cuando el Nuncio Apostólico se acredita ante uno de los dos Copríncipes, concretamente el Obispo de Urgell, ya que tiene la peculiaridad que es el único caso en el mundo diplomático en que un obispo presenta las credenciales ante un homólogo, pero que diplomáticamente hablando tiene rango superior, ya que las recibe en calidad de jefe de Estado del Principado Andorrano.

Cartas credenciales
El Nunci Apostolic Mn. Renzo Fratini presenta les cartes credencials al Coprincep Episcopal amb la presencia del ministre d’Afers Exteriors i Relacions Institucionals, Xavier Espot.
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