SU ALTEZA REAL LA PRINCESA LUISA DEL REINO UNIDO

Seguimos con el estudio de la historia familiar de la reina Victoria en base al artículo “una reina que le dio nombre a una era”, y dedicamos este segundo post de la serie al sexto hijo del matrimonio (concretamente su cuarta hija): la princesa Luisa del Reino Unido.

La princesa Luisa del Reino Unido

Luisa del Reino Unido
Su Alteza Real la princesa Luisa del Reino Unido

La princesa Luisa de Sajonia-Coburgo-Gotha nació el 18 de marzo de 1848 en el Palacio de Buckingham, y desde su nacimiento recibió el título de princesa del Reino Unido y tratamiento de Alteza Real. Aunque en el bautizo se le pusieron los nombres de Louisa Caroline Alberta, a lo largo de su vida se le conoció como Louise o Loosy.

Su nacimiento coincidió en el tiempo con una oleada revolucionaria en Europa, que se conoció como las Revoluciones de 1848 o la Primavera de los Pueblos y que, entre otras, acabó con el reinado de Luis Felipe I de Francia (23-25 de febrero de 1848), y dio paso a la Segunda República Francesa. Eso hizo que la reina Victoria considerase que la recién nacida se convertiría en “algo peculiar”.

Esa peculiaridad también se plasmó en que fue el primer parto de la reina Victoria en que se usó cloroformo como anestesia.

Para los fans de la miniserie de la ITV, Victoria, justamente el primer episodio de la tercera temporada se localiza en el tiempo de esa época revolucionaria y el nacimiento de la princesa.

Dicen que fue uno de los hijos más inteligentes del matrimonio real, y su naturaleza curiosa llevó a que le pusiesen el apodo de “Little miss Why”, que se puede traducir como «Pequeña señorita Porqué». También estuvo considerada la más bella de todas las hijas de Victoria, y fue la hija favorita del príncipe Alberto.

Tuvo una personalidad radiante, de naturaleza independiente y bohemia, además de un gran talento artístico, que no pudo desarrollar de manera profesional dada su condición de miembro de la familia real. De todas formas, a pesar de haber recibido una formación privada en palacio junto a sus hermanos y hermanas, en 1868 se le permitió entrar en la Kensington National Art Training School, convirtiéndose en la primera hija de un monarca británico en recibir educación en una entidad pública.

Secretaría de la reina y esposa de un duque

Siguiendo la tradición que impuso la reina Victoria al quedarse viuda en 1861, tras los matrimonios de sus dos hermanas mayores, Alicia en 1962 y Helena en 1866, (la primogénita Victoria ya se había casado en 1858), y habiéndose convertido en la hija soltera de mayor edad, empezó a ayudar a su madre como asistente.

Luisa del Reino Unido
Fotografía de la princesa Luisa junto a su madre, la reina Victoria

Su carácter liberal, feminista (apoyaba el sufragismo) y su inclinación hacia los flirteos amorosos, hicieron que la reina no tardase en valorar la necesidad de buscarle un marido.

Aunque su belleza y posición la convirtieron en un partido muy deseable entre la realeza europea, se impusieron razones políticas y diplomáticas en la elección, que descartaron a muchos candidatos, entre ellos, el príncipe heredero de Dinamarca (propuesto por su hermana, la princesa de Gales) y el príncipe Alberto de Prusia (propuesto por la princesa Victoria del Reino Unido).

Además la reina Victoria también puso como condición que la princesa se quedase a vivir cerca de ella tras contraer matrimonio, tal y como ya había contemplado con su otra hija, la princesa Helena. Finalmente, fue la propia princesa Luisa quien expresó su voluntad de contraer matrimonio con el aristócrata inglés John Campbell, marqués de Lorne y heredero del Ducado de Argyll.

Aunque desde el siglo XVI no se habían reconocido oficialmente los matrimonios entre las hijas de un rey y un ciudadano británico, en este caso fue la propia reina Victoria la que dio su beneplácito -a pesar de diferentes reticencias de otros familiares-, alegando que esa unión podría traer “sangre nueva” a la familia, tanto desde el punto de vista físico, como moral, dado que todos los príncipes europeos estaba relacionados entre ellos.

Luisa del Reino Unido
Tarjeta del compromiso matrimonial, y la novia el día de la boda

Tras su matrimonio, el 21 de marzo de 1871, la princesa Luisa pasó a ser marquesa de Lorne, título nobiliario que el 4 de abril de 1900 sustituiría por el de duquesa de Argyll, cuando al morir el 8º duque, su esposo se convirtió en el 9º.

La princesa Luisa y Canadá

A pesar de la voluntad de la reina de que su hija permaneciese próxima a ella, en 1878 el  Primer Ministro británico, Benjamin Disraeli nombró al marqués Governador General de Canadá, nombramiento ratificado por la propia reina Victoria.

De esa manera es como la princesa Luisa se convirtió en la primera dama de la familia real que asumió el puesto de viceregal consort, e inició una relación especial con Canadá que mantendría el resto de su vida, incluso cuando regresó definitivamente a vivir a Londres.

Su paso por Canadá, a pesar de tener algún que otro contratiempo, dejó una estela que todavía hoy se mantiene. En 1905 las autoridades canadienses bautizaron uno de los distritos de los Territorios del Noroeste con el nombre de Alberta. Y también le pusieron el nombre de la princesa al Lago Louise y al Mount Alberta.

Su obra artística

Como ya hemos comentado, la princesa Luisa del Reino Unido tuvo una especial aptitud para la pintura y la escultura. Aunque nunca vendió ninguna de sus obras, lo que si que hizo fue exponerlas en diferentes lugares a lo largo de su vida.

Entre sus obras más conocidas está el cuadro que pintó para homenajear a las enfermeras que atendían a los soldados heridos en el campo de batalla, y la escultura de la reina Victoria llevando las ropas y los atributos de la coronación, situada frente al palacio de Kensington, en Londres.

Luisa del Reino Unido
«In Aid of Sufferers» (1870)
Luisa del Reino Unido
Escultura de la Reina Victoria frente al Palacio de Kensington, en Londres

Fumadora empedernida

Dado su carácter liberal y feminista, la princesa Luisa hizo algo que actualmente se calificaría erróneamente como «romper el protocolo real»: se convirtió en una fumadora empedernida. Algo muy mal visto tanto por su condición de princesa, como su condición de mujer.

Aunque fue un vicio que escondió en vida de su madre, no fue así cuando su hermano subió al trono. La Época Eduardiana trajo una serie de licencias que permitieron ver a la princesa frecuentar los salones para fumadores de los palacios reales, a pesar de ser lugares reservados para caballeros.

Curiosamente, y a pesar de su fortuna personal, a su muerte dejó una deuda pendiente de saldar en una tienda de Londres, por un importe de 15 chelines, correspondientes a la compra de 300 cigarrillos. Algo que se ha descubierto a partir del estudio de diferentes documentos reales que no es habitual que salgan a la luz.

Lazos familiares

A diferencia de sus hermanos y hermanas, la princesa Luisa no tuvo descendencia y no contribuyó a engrandecer el mito de su madre como “abuela de Europa”.

No obstante, según su biógrafa Lucinda Hawksley, se cree que la princesa tuvo un hijo ilegítimo con el tutor de su hermano Leopoldo, el teniente George Stirling, que la reina Victoria entregó en adopción al hijo de su ginecólogo, el doctor Charles Locock. Ese niño en cuestión se llamó Henry Locock (nieto del doctor).

Luisa del Reino Unido
Fotografía de la princesa Luisa junto a sus hermanas Helena y Beatriz. Y fotografía junto a sus hermanos, Eduardo, Arturo y Leopoldo

Durante los años que permaneció en palacio junto a su madre, la princesa Luisa mantuvo una relación muy cercana con sus hermanas la princesa Helena y la princesa Beatriz, pero que se enfrió con el tiempo.

Respecto a sus hermanos, fue la hermana favorita de Eduardo VII y, a lo largo de su vida, mantuvo una relación muy fluida tanto con el príncipe Arturo, como con el príncipe Leopoldo, cuyo fallecimiento en 1884 le afectó profundamente.

En su biografía no se habla de ninguna relación especial con alguno de sus sobrinos o sobrinas pero, en cambio, sí que se menciona la que tuvo con sus sobrinos-nietos el príncipe Jorge de Windsor y la princesa Marina de Grecia, duques de Kent, quienes fueron sus vecinos de apartamento en el palacio de Kensington durante los últimos años de su vida.

Esa especial relación quedó plasmada en que en la ceremonia de coronación del rey Jorge VI, en 1937, la princesa Marina vistió la misma capa que la princesa Luisa había llevado durante la coronación de su hermano, el rey Eduardo VII, en 1902, y que le prestó para tal evento.

Para saber más:
Princess Louise, duchess of Argyll
Queen Victoria’s Mysterious Daughter: A Biography of Princess Louise
Princess Louise: The career of a royal artist, part I.
Princess Louise and her Clandestine Cigarettes
El misterio de la descendencia de la princesa Luisa de Inglaterra

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