LA SOMBRA DE GRACE KELLY ES ALARGADA

El glamur de Grace Kelly

De todos es sabido lo que supuso la llegada de Grace Kelly al Principado de Mónaco: Un soplo de renovación y glamur, cuya huella ha perdurado hasta nuestros días. Su estilo, entre elegante y regio, marcó una época que ya había iniciado en su época como actriz. Se dice que hasta su vestido de novia, con cuerpo y mangas de encaje, supuso un antes y un después en este tipo de trajes.

Destacaba por su sofisticación, sobria pero distinguida, vistiendo vestidos sencillos y joyas delicadas. Fue la reina de los complementos: pamelas, turbantes, pañuelos y gafas de sol, llegando incluso a darle nombre a un modelo de bolso Hermés, el Kelly bag, dada la expectación que creó cuando apareció por primera vez llevándolo en la portada de la revista Life. Hasta sus peinados, ya fuesen con el pelo suelto ondulado o recogido con moños bajos o altos, siempre la hicieron estar perfecta en cualquier ocasión.

Grace Kelly fue una absoluta reina del glamur
Grace Kelly fue una absoluta reina del glamur
Bautizo príncipes de Mónaco
La reina de los complementos. Foto: StyleLovely

El bautizo de Jacques y Gabriella

El pasado domingo se celebró en Mónaco el bautizo de los hijos gemelos de los príncipes soberanos y, como suele ser habitual en ese pequeño principado a orillas del Mediterráneo, el glamur fue uno de los elementos más esperados.

La princesa Carolina se mantuvo en su estilo, siempre sorprendente pero en esta ocasión poco acertado, luciendo una gran pamela a las que suele ser tan aficionada. Respecto a la princesa Estefanía nada a comentar, excepto que quizás no fuese el estilo más elegante para una persona que ya ha cumplido los 50 años. Pero fue el look de la princesa Charlene el que llamó más poderosamente la atención, y no precisamente por su espectacularidad, sino por el paralelismo que guardaba con el llamado estilo Grace Kelly del que hemos hablado.

La princesa consorte vistió un conjunto acampanado de seda verde pálido con manga 3/4, de la firma Christian Dior, acompañado con un tocado de Dior Haute Couture a juego, que cubría un recogido en la parte posterior de la cabeza; un estilismo que recordaba, y mucho, al de su antecesora. Como complemento, lucía unos guantes blancos de talle bajo, muy similares a los que solía llevar la desaparecida princesa. ¿Homenaje de Charlene a Grace, o imposición de la Casa Principesca para seguir alimentado el mito? No lo sabremos.

Conjunto acampanado de seda verde pálido con manga 3/4, de Christian Dior, acompañado con un tocado de Dior Haute Couture a juego
Conjunto acampanado de seda verde pálido con manga 3/4, de Christian Dior, acompañado con un tocado de Dior Haute Couture a juego

El protocolo de la ceremonia

Respecto a la ceremonia en sí, a pesar de que se siguió el ceremonial de cualquier bautizo católico, también fue ampliamente comentado el modo en que los bebés llegaron hasta la Catedral, cosa que hicieron en brazos de sus ayas (vestidas y peinadas ambas de la misma manera) y no en los de sus padres, que llegaron posteriormente, a diferencia de lo que suele ocurrir en el resto de bautizos reales y no reales.

Llegada de los príncipes a la Catedral en brazos de sus niñeras
Llegada de los príncipes a la Catedral en brazos de sus niñeras

Se da por supuesto que la llegada al templo de padres e hijos por separado –tal y como ya ocurrió en los bautizos de la princesa Carolina y el príncipe Alberto– debe tratarse de una tradición que el actual soberano ha querido conservar. No obstante, los bebés tampoco estuvieron presentes durante la mayor parte de la ceremonia religiosa, a excepción del momento que recibieron las aguas bautismales, lo que también ha dado que hablar.

Los príncipes en brazos de sus niñeras durante la ceremonia
Los príncipes en brazos de sus niñeras durante la ceremonia

Tradiciones y ceremonial en los bautizos

Apuntes y comparativa sobre tradiciones y ceremonial en los bautizos (para urbi et orbi)

El concepto bautizo

La palabra bautizo procede de la expresión latina bapto o baptizo, que significa lavar o sumergir, y aunque popularmente se usa para nombrar una acción que se realiza por primera vez o para poner nombre a algo, oficialmente menciona uno de los siete sacramentos de las iglesias cristianas.

El templo

El bautizo es un acto social, pero principalmente religioso, de ahí que sea necesario respectar algunas normas respecto a su protocolo. Se tiene que llevar a cabo en una iglesia y en horario diurno. La expresión que actualmente está tan de moda de celebrar “bautizos civiles” no acaba de ser demasiado correcta.

En el caso del de los príncipes de Mónaco se eligió la Catedral de San Nicolás, conocida como Cathédrale de Mónaco o Cathédrale Notre-Dame-Immaculée, el principal lugar de culto del país.

Catedral de San Nicolás en Mónaco
Catedral de San Nicolás en Mónaco

Los padrinos y las madrinas

De acuerdo con la tradición los padrinos tienen que ser dos, madrina y padrino, y son los que se supone tienen que velar por el mantenimiento de la fe del bautizado en caso de ausencia de sus padres. Suelen ser familiares directos o amigos allegados, y en los bautizos de confesión luterana, anglicana u ortodoxa su número se puede doblar o multiplicar.

En los bautizos reales es normal elegir los padrinos y las madrinas entre otros miembros de la realeza, dado que históricamente todos estaban emparentados. En el caso monegasco, se ha manteniendo la tradición católica de que cada uno de los príncipes hayan tenidoúnicamente un padrino y una madrina, que se han elegido entre los miembros de las familias de sus padres, alejados de la sangre real de otras casas europeas.

Padres y padrinos
Padres y padrinos

Los invitados

Dado el carácter familiar e íntimo de este tipo de celebraciones, donde el bebé es el verdadero protagonista, un evento por todo lo alto no es nada apropiado. No obstante, en el caso de que se quiera a cabo sí o sí, es más recomendable celebrar un evento relacionado con el nacimiento, y alejarlo del carácter religioso que tiene el bautizo.

Debido a que los bautizos reales -especialmente los de los príncipes o princesas herederas- son casi un asunto de estado, es habitual que, además de los miembros de la familia, suelan ser invitadas autoridades gubernamentales del país y representantes destacados de la sociedad civil, tal y como hemos podido ver en el de los príncipes monegascos.

La etiqueta en el vestir

Respecto a la etiqueta, es evidente que no vamos de boda, por lo que los atuendos deben ser correctos y discretos, huyendo de brillos, trajes largos o esmóquines (aunque parezca evidente, nunca está de más recordarlo, dado lo que se suele llegar a ver).

El bebé debe ser el único que debe vestir con un traje especial para la ocasión, que tradicionalmente consiste en un faldón de cristianar o de bautizo, una prenda que empezó a utilizarse a finales del siglo XVIII sin color definido, pero que la moda y la tradición acabó convirtiéndolo en blanco.

En la mayoría de las casas reales suele existir la tradición de usar un faldón que pasa de generación en generación, pero en el caso de los bebés monegascos, ambos han estrenado faldón y, como no podía ser menos, el diseño y la confección se ha encargado en la Casa Dior.

Bocetos de los faldones de cristianar
Bocetos de los vestidos de cristianar
Los príncipes con sus faldones
Los príncipes con sus faldones

El refrigerio o el almuerzo

Finalizada la ceremonia religiosa, si se desea ofrecer un ágape a los invitados lo más adecuado es un almuerzo o una merienda, en la que los padres del bebé actuarán de anfitriones. Un menú sencillo y sin extravagancias.

En Mónaco, tras el acto religioso y el posado oficial ante los medios, se dispararon las correspondientes salvas de honor y se inició una celebración popular en las calles con la participación de La Palladienne, una sociedad folklórica dedicada a la conservación de la cultura y las tradiciones monegascas, así como de otros grupos de las regiones franceses de donde proceden los títulos nobiliarios otorgados a los pequeños príncipes: Les Baux-de-Provence en la Provenza (marqués de Baux) y Carladès en lAuvergne (condesa de Carladés).

También hubo un acto institucional en el Salón del Trono del palacio de los Grimaldi, donde se condecoró al príncipe Jacques con la Gran Cruz de la Orden de los Grimaldi y a la princesa Gabriella con la Gran Cruz oficial de la Orden de los Grimaldi. A continuación, se ofreció un cóctel para 300 invitados y un posterior almuerzo en los jardines de palacio para 200, en el que se sirvió un menú elaborado por Christian García, chef de cocina del palacio del Mónaco. Aunque no se han publicado imágenes de dicho evento, a primera hora de la mañana si que se mostró el pastel vía Twitter.

Pastel del banquete
Pastel del banquete

Imágenes para el recuerdo

En esta ocasión, y a diferencia de lo que suele ser habitual en la Casa Principesca de Mónaco, el balcón o las escaleras de palacio no fueron escenario de ningún saludo oficial, y las fotografías de grupo se realizaron en el interior y en el escalinata exterior de la Catedral. De momento, no hay noticia de ninguna del interior del palacio.

Saludo desde el balcón del Palacio tras el bautizo del príncipe Alberto
Saludo desde el balcón del Palacio tras el bautizo del príncipe Alberto

Para ver más imágenes:
Bapteme du Prince Jacques et de la Princesse Gabriella de Monaco

Para saber más:
Bautizo de los «Enfants Pincipiers»
El libreto de la ceremonia
Orden de los Grimaldi

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