TIMBRES HERALDICOS, DIGNIDADES Y TÍTULOS NOBILIARIOS

Tal y como indicamos en un post anterior, los títulos nobiliarios en España son los que se conocen como títulos del reino y forman junto a los títulos de la Casa Real los dos grandes grupos de títulos en España. Estos títulos se subdividen, a su vez, en dos categorías: los de nobleza titulada y los de nobleza no titulada.

A propósitos de todas estas dignidades, e independientemente de sus divisiones y subdivisiones, en el campo de la heráldica existen toda una serie de, llamémoslos vulgarmente “elementos externos”, que sirven para, además de ornamentar los escudos, indicar la dignidad o el título nobiliario del poseedor del mismo. Estos elementos son nueve: el timbre, la cimera, los lambrequines, las insignias, la divisa, las condecoraciones, los soportes y tenantes, el pabellón real y las banderas. Hoy, ya que seguimos tratando el tema de los títulos nobiliario, nos vamos a centrar en los diferentes timbres y su significado.

Timbres heráldicos
Armas imperiales de Carlos V

El timbre heráldico es el ornamento que va situado en la parte superior del escudo, y su principal función es la de distinguir o indicar la nobleza del propietario, pudiendo variar si se trata de dignidades eclesiásticas o civiles. Existen cinco tipos de timbres: tiara, capelo, corona, birrete y yelmo.

La tiara es el timbre pontificio, y está formada por una mitra alta con tres coronas ducales, de la que penden dos ínfulas. A modo de curiosidad, vale la pena añadir que el concepto de tiara como tal data del siglo X y tiene origen bizantino y persa, y que aparece por primera vez en el siglo XII, ya que hasta ese momento los Papas se cubrían la cabeza, a modo de corona, con un gorro blanco de lino llamado camelaucum.

Aunque en los útlimos pontificados la tiara ha caído en desuso como corona papal, especialmente al dejarse de celebrar las antiguas ceremonias papales de coronación, sigue apareciendo como timbre heráldico en los escudos papales.

Timbres heráldicos
Escudo del Papa Francisco. Foto: La Santa Sede

El capelo, sombrero de ala ancha propio del clero, puede representar diferentes dignidades eclesiásticas, dependiendo del color y el número de borlas que pendan a cada lado. La dignidad de cardenal se representa en color rojo y con quince borlas en cinco series pendientes de cada lado. Las dignidades de arzobispo y de obispo se representan en color verde, con diez bordas en cuatro series, o seis borlas en tres series, respectivamente.

Para el resto de dignidades eclesiásticas el capelo es de color negro, y van variando el número de borlas y las series de mayor a menor grado. En el caso de las abadesas, dado que como religiosas no usan capelo, timbran el escudo con un rosario, apoyado en un báculo, tal y como también hacen los priores de algunas órdenes religiosas.

Timbres heráldicos
Escudo cardenal. Foto: Heráldica en la Argentina

 
Timbres heráldicos
Capelo arzobispo

 
Timbres heráldicos
Capelo obispo

 
Timbres heráldicos
Timbre heráldico del escudo de una abadesa

La corona es quizá el timbre heráldico que tiene más variedades, y puede hacer referencia tanto a los diferentes títulos nobiliarios, como indicar la condición que se le ha otorgado a un determinado núcleo de población. Heráldicamente hablando, todas las coronas son de oro, a excepción de las perlas que rematan las coronas de conde, vizconde y barón. De mayor a menor dignidad, las coronas nobiliarias siguen el orden que se detalla a continuación:

Timbres heráldicos
Modelo de corona imperial

La corona imperial o timbre heráldico de un emperador suele ser cerrada, en forma de mitra baja. Está decorada con ocho florones y ocho puntas terminadas en perlas, que rodean un bonete escarlata. En la parte central lleva dos o tres diademas, decoradas con pedrería y perlas, y está rematada con un orbe y una cruz en la parte superior.

Timbres heráldicos
Modelos de coronas reales y de la nobleza

La corona real simboliza a los monarcas. Está formada por un cerco de oro decorado con ocho florones con forma de hojas de acanto, interpolados con ocho puntas de oro más bajas, terminadas en perlas y enriquecido de piedras preciosas. Lleva ocho diademas de oro, cubiertas de perlas, y rematadas con un orbe y una cruz en la parte superior.

La corona de príncipe es la insignia de este título y tiene los mismos elementos que la corona real, con la única diferencia de que posee cuatro diademas en lugar de ocho.

La corona de infante está compuesta por un cerco de oro y pedrería decorado con ocho florones con forma de hojas de acanto, interpolados con ocho puntas de oro terminadas en perlas. En España también se usa para representar la antigua corona real abierta, que se usó hasta el siglo XVI.

La corona ducal es la insignia o tocado representativo del título de duque o duquesa. Está formada por un cerco de oro y pedrería, decorado con ocho florones con forma de hojas de acanto, sostenidas sobre puntas que parten de la base. Ésta es la corona con la que también timbran sus escudos los Grandes de España, sean o no Duques. [Curiosidad: La palabra duque proviene de la palabra latina Dux, que significa capitán o caudillo. Dentro de las dignidades nobiliarias es la más alta, tras los miembros de la Familia Real].

La corona de marqués es la insignia o tocado representativo de este título nobiliario. Está compuesta por un cerco de oro y pedrería, decorado con cuatro florones y cuatro ramos, formados por tres perlas cada uno; todos ellos sostenidos sobre puntas que parten de la base. [Curiosidad: La palabra marqués proviene de la lengua germánica, y significa frontera (marca). El título se les otorgaba a los gobernantes de un territorio fronterizo].

La corona condal es la insignia o tocado representativo del título de conde. Está compuesta por un cerco de oro y pedrería, decorado con dieciocho puntas, elaboradas con el mismo metal que la base, y rematadas con perlas en los vértices. [Curiosidad: La palabra conde proviene del término latino Comes. Históricamente, su principal función era la de acompañar al rey, y tenía autoridad sobre un territorio por concesión real].

La corona de vizconde es la insignia de este título nobiliario. Está compuesta por un cerco de oro y pedrería, decorado con cuatro puntas elaboradas con el mismo metal que la base y rematadas en sus vértices con perlas. [Curiosidad: El Vizconde era el lugarteniente del conde, a quien debía sustituir en su ausencia].

La corona de barón es la insignia o tocado representativo de este título nobiliario. Está compuesta por un cerco de oro y pedrería, rodeado por una hilera de perlas dando vueltas, y adornado por perlas gruesas en la parte superior. [Curiosidad: El título de barón, primitivamente, era el de mayor categoría nobiliaria, y se podía comparar al de ricohombre].

La corona de señor es la insignia o tocado representativo de este título nobiliario, primero de la nobleza no titulada. Está compuesta por un cerco de oro con pedrería, rodeado por una hilera de perlas dando vueltas.

Además de las coronas de dignidades nobiliarias, existen las llamadas coronas murales, que representan en el escudo de armas la condición otorgada a un determinado núcleo de población. El nombre procede del término latino Muralis, y se componen de un cerco de muros almenados o murallas, con un número determinado de torreones intercalados. [Curiosidad: El origen de este tipo de insignia está en la distinción, en forma de corona de oro, que se le otorgaba al primer soldado que escalaba un muro y colocaba el estandarte de su ejército en una ciudad invadida].

Timbres heráldicos
Coronas murales

 
Timbres heráldicos
Escudo heráldico de la ciudad de Tárrega (Lleida)

Para concluir este repaso sobre elementos heráldicos que representen dignidades nobiliarias en los respectivos escudos, no podemos dejar de mencionar el birrete, también llamado birreta germánica dado su origen, que era la insignia de los cancilleres o príncipes electores del antiguo Sacro Imperio Romano-Germánico, y que actualmente conservan sus herederos en los escudos de armas.

Timbres heráldicos
Birretas germánicas de príncipe elector, archiduque y príncipe (izquierda a derecha)

 
Timbres heráldicos
Escudo grande del Principado de Liechtenstein

Y, por supuesto, el yelmo, timbre que utiliza en sus escudos tanto la nobleza titulada, como la no titulada, así como los escuderos. Los yelmos constan de tres partes: casco, visera y babera, y en caso de que formen parte del escudo de un miembro de la nobleza van cubiertos por la correspondiente corona. Dependiendo de la dignidad del caballero pueden ir dispuestos de frente, terciados u orientados a la izquierda (siniestra). En el caso de que estén orientados hacia la derecha (diestra) indican la condición de bastardo del noble al que representan.

Para saber más:
Dibujo heráldico
Los adornos exteriores del escudo
El timbre heráldico

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